noticias sahara

Esposa de activista saharaui, en huelga de hambre por ser vetada en Marruecos

La profesora francesa Claude Mangin-Asfari, esposa del activista saharaui Naama Asfari, mantiene una huelga de hambre, que entra hoy en su 24 jornada, en señal de protesta contra la prohibición del Gobierno marroquí de pisar el país y visitar a su marido, encarcelado desde 2010.

Asfari fue encarcelado junto a otros 24 militantes y condenado a treinta años de prisión tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, a las afueras de El Aaiún, en el que once agentes marroquíes y dos civiles saharauis fueron asesinados.

Considerados culpables de homicidio y formación de banda armada, Asfari y sus compañeros fueron condenados a 30 años de prisión, de los que han cumplido ya siete, aunque los observadores del juicio denunciaron la falta de pruebas y condenas basadas en confesiones policiales obtenidos bajo tortura.

“Hasta 2016 pude ver a mi marido con normalidad, pero desde entonces me han rechazado la entrada hasta en cuatro ocasiones”, asegura a EFE Mangin-Asfari para quien el veto de Marruecos coincidió con la condena del Comité contra la Tortura contra el Reino de Marruecos por maltratos hacia su marido.

Esta francesa de 62 años cumple la huelga de hambre en unas dependencias del ayuntamiento de Ivry-sur-Seine (sureste de París), donde recibe el apoyo del alcalde comunista, Philippe Bouyssou, y de la Asociación de amigos del pueblo saharaui (AARASD).

Mangin-Asfari, que no parará la protesta hasta que Marruecos le permita volver y visitar a su marido, quería también implicar a las autoridades francesas para que se posicionen como mediadoras con Rabat.

El pasado 30 de abril, el presidente Emmanuel Macron pidió en un comunicado al ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, que tome cartas en el asunto.

“La situación avanza y en los últimos dos días he recibido dos emisarios del Gobierno para decirme que la cuestión lleva su tiempo porque Marruecos no responde, pero esperan volver rápidamente con un sí o un no”, sostuvo Mangin-Asfari.

La mujer, que ha perdido siete kilos desde el inicio de la huelga, ha seguido comunicándose con su marido por teléfono pero denuncia que desde que inicio del ayuno a Asfari le han quitado la silla y la mesa que tenía en su celda.

Además, se muestra preocupada por no haber conseguido hablar con él desde el pasado lunes, lo que no le parece “una buena señal”.

“Independientemente de sus opiniones, las familias del resto de prisioneros pueden verlos, pero Claude no. Es una muestra de la arbitrariedad de Marruecos y su política de alejar a los extranjeros señalados por los servicios de inteligencia por apoyar la autodeterminación”, critica Régine Villemont, presidenta de AARASD. EFE

Show More

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Close